LA AVENTURA DEL TANGO: Siempre hay influencias

Hay un poema donde figura este tramo: –El día que me quieras tendrá más luz en junio./ La noche que me quieras será de plenilunio,/ con notas de Beethoven vibrando en cada rayo/ sus inefables cosas/ y habrá juntas más … Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: Siempre hay influencias

EL PENSADOR: Cambio climático… ¿final?

Por Antonio Pippo En el correr de los días recientes han cobrado vigor –en medios convencionales de comunicación, a través de periodistas de opinión, y en redes sociales por medio de personas de pensamiento débil y razonamientos destartalados- aquello que … Continúa leyendo EL PENSADOR: Cambio climático… ¿final?

EL PENSADOR: Como uno mismo

Por Antonio Pippo Hay una cantidad de características nuevas que ha ido incorporando la sociedad, por cierto a considerable velocidad, durante los últimos años: apuro, prepotencia, tendencia a la ira, intolerancia, falta de respeto por los demás e inmersión frecuente … Continúa leyendo EL PENSADOR: Como uno mismo

EL PENSADOR: Revolviendo en la memoria

Por Antonio Pippo Ciertos gobiernos ejercen la perversión cuando ocultan verdades a los inocentes ciudadanos. Inocente lo es cualquiera cuando se le escamotean hechos objetivos, comprobables y toda información que permita un juicio sin dogmas, mentiras o corrupción, ya probada … Continúa leyendo EL PENSADOR: Revolviendo en la memoria

RELATOS REALES: Un hombre común

TRUE STORIES: An Ordinary Man Por Antonio Pippo Cuando las personas comunes piensan en un filósofo, corrientemente dibujan a alguien adusto, respetable, rodeado de libros escritos y por leer, de intelecto desarrollado, a veces poco inteligible y de quien, no … Continúa leyendo RELATOS REALES: Un hombre común

EL PENSADOR: La omisión que mata oportunidades

Por Antonio Pippo Si hay algo que no falta en Uruguay son problemas. Como hablar de todos me parece imposible en una reflexión sintetizada como ésta, me centraré en una cuestión que me mantiene confundido. Si en medio de una … Continúa leyendo EL PENSADOR: La omisión que mata oportunidades