EL PENSADOR: LIBERTAD Y FORMACIÓN

THE THINKER: FREEDOM AND TRAINING

Durante los últimos días -¿semanas ya, quizás?- no han faltado, sino más bien abundaron, opiniones de todo tipo y color acerca de un caso que involucra valores que son cimiento del republicanismo democrático: la libertad de prensa, la protección de las fuentes utilizadas por los periodistas y la actitud que debe asumir el sistema judicial, tanto frente a estos valores como a hipotéticas violaciones de los límites de los mismos ante la Constitución y la legislación complementaria, incluyendo el Nuevo Código del Proceso Penal.

During the last few days – weeks already, perhaps? – opinions of all kinds and colors have not been lacking, but rather abounded about a case that involves values ​​that are the foundation of democratic republicanism: freedom of the press, protection of the used by journalists and the attitude that the judicial system must assume, both in the face of these values ​​and hypothetical violations of their limits in the face of the Constitution and complementary legislation, including the New Code of Criminal Procedure.

No añadiré nada a todo lo expresado, porque el debate serio, en esa mezcla tan descorazonadora de prensa formal y redes sociales, a cierta altura no conducirá a ningún puerto de certezas. He preferido, y confío en que se me permita y no incomode al lector, reflexionar desde lo autorreferencial.

I will not add anything to everything that has been said, because serious debate, in such a discouraging mix of formal press and social networks, at a certain point will not lead to any port of certainty. I have preferred, and I trust that I will be allowed, and it will not bother the reader, to reflect from the self-referential point of view.

Comencé el noble oficio periodístico cuando tenía dieciséis años, en unos modestos pero honorables periódicos de San José de Mayo. O sea que llevo, teniendo en cuenta mi edad y habiendo transitado por cuanto medio pueda ocurrírsele al lector, más de sesenta años en este –lo repito- noble oficio.

I began the noble journalistic profession when I was sixteen years old, in some modest but honorable newspapers in San José de Mayo. In other words, I have been, taking into account my age and having gone through whatever means the reader can think of, for more than sixty years in this – I repeat – noble trade.

Una trayectoria tan extensa tiene, como virtud, la experiencia. También tiene la posibilidad de escribir acerca de aspectos de los que sólo los demás sentirán confianza si advierten que uno, con cruda honestidad intelectual, no incurre en manipulaciones para que vayan en el sentido de la pura defensa propia.

Such an extensive career has, as a virtue, experience. You also have the possibility of writing about aspects that others will only trust if they realize that one, with raw intellectual honesty, does not engage in manipulations so that they go in the direction of pure self-defense.

Habiendo dado mis primeros pasos en plena adolescencia, fui presa de emociones como la soberbia, la de querer ser mejor que los demás y las de aspirar a una consideración social destacada. Afortunadamente, mis maestros adultos de entonces, formados en la austeridad y el sentido de servicio público del periodismo, me fueron colocando en el verdadero sitio desde donde debía hacer mi tarea. A los pocos años, en una progresión que no fue tan veloz ni sencilla como hoy hubiera querido, mis objetivos ya eran otros: manejarme con independencia e imparcialidad, usar el pensamiento crítico libre con la ética del postulado sobre la idea de dogma y, sobre todo, no aspirar a otra cosa que al desempeño honesto de mi oficio en beneficio de los lectores.

Having taken my first steps in full adolescence, I was prey to emotions such as arrogance, wanting to be better than others and aspiring to outstanding social consideration. Fortunately, my adult teachers at the time, trained in journalism’s austerity and sense of public service, gradually placed me in the real place from which I had to do my homework. A few years later, in a progression that was not as fast or simple as I would have wanted today, my objectives were already different: to act independently and impartially, to use free critical thinking with the ethics of the postulate on the idea of ​​dogma and, above all, everything, not to aspire to anything other than the honest performance of my job for the benefit of readers.

Ya instalado en Montevideo, y afrontando una peripecia que me hizo transitar por multitud de medios escritos, por la casi totalidad de los televisados y por unas cuantas radios, donde también tuve muy buenos maestros, –aparte de utilizar parte de mi tiempo en escribir unos pocos libros y hacer docencia en la Facultad de Comunicación de una universidad privada-, logré entender una cosa crucial. Como la felicidad, que no está quieta, esperándonos para que un día nos quedemos sentados en ella, sino discurre en la cotidiana vida misma y, para nosotros, además de lo personal, íntimo, en cómo servimos a la sociedad desde el lugar de privilegio que nos ha sido dado, el camino correcto estaba en hacer el trabajo pensando en trasladar, hasta donde fuese posible, la verdad a los lectores, oyentes y televidentes despreciando las trampas del “salir primero”, del “dar la exclusiva”, del sentir la compulsión de que la gente “nos reconozca”, hable de nosotros.

Already installed in Montevideo, and facing an adventure that made me go through a multitude of written media, through almost all of the televised media and through a few radio stations, where I also had very good teachers, – apart from spending part of my time writing some few books and teach at the Faculty of Communication of a private university-, I managed to understand a crucial thing. Like happiness, which is not still, waiting for us so that one day we will remain seated in it, but runs in daily life itself and, for us, in addition to the personal, intimate, in how we serve society from the place of privilege that has been given to us, the correct way was to do the work thinking of conveying, as far as possible, the truth to the readers, listeners and viewers, disdaining the traps of «going out first», of «giving the exclusive», of feeling the compulsion that people “recognize us”, talk about us.

Por suerte, hace décadas que no quiero ser mejor periodista que nadie, que no escribo libros para aspirar a algún reconocimiento, ni hice docencia para que los alumnos me tuvieran, con el tiempo, en un pedestal; solo quiero cumplir mi trabajo basándome en la franqueza intelectual, en la investigación independiente, seria, profesional de los hechos, en el necesario contraste de las fuentes obtenidas, siempre razonando por el análisis lógico y basado en el libre pensamiento crítico, como un agnóstico que tiene convicciones, sí, pero está preparado, si se lo prueban, para aceptar un error o estar equivocado. Ni así habrá garantías absolutas para el receptor, pero sí habrá respeto y honestidad en lo que se publica o dice. La alegría del periodista –no su felicidad- está al alcance de la mano todos los días: hacer lo suyo como debe, consciente de haber traslado a quien recibe su mensaje una información limpia y sana, imparcial.

Luckily, for decades I haven’t wanted to be a better journalist than anyone else, that I don’t write books to aspire to some recognition, nor did I teach so that the students would have me, over time, on a pedestal; I just want to do my job based on intellectual frankness, on independent, serious, professional investigation of the facts, on the necessary contrast of the sources obtained, always reasoning through logical analysis and based on free critical thought, like an agnostic who he has convictions, yes, but he is prepared, if proven, to accept a mistake or to be wrong. Even so, there will be no absolute guarantees for the receiver, but there will be respect and honesty in what is published or said. The joy of the journalist – not his happiness – is within reach every day: doing his thing as he should, aware of having transferred clean and healthy, impartial information to those who receive his message.

Y acá comienza otra parte de la historia, ya no sólo mía, sino de todos los periodistas.

And here begins another part of the story, not only mine, but of all journalists.

Somos seres humanos y por tanto anida en nosotros la contradicción, en ciertos aspectos incorporada genéticamente, en otros adquirida culturalmente. Por lo tanto siempre estamos bajo riesgo de incurrir en aquella soberbia, aquel deseo de ser el mejor, los apuros para “ganar” a otros, la ansiedad que empuja al error, la arbitrariedad y hasta el autoritarismo. Debemos ser conscientes de ello, estar en guardia y no despreciar a gente con más experiencia que nos cachetee para que veamos lo errado que estamos caminando.

 We are human beings and therefore the contradiction nests in us, in certain aspects genetically incorporated, in others culturally acquired. Therefore, we are always at risk of incurring that arrogance, that desire to be the best, the rush to «win» others, the anxiety that pushes us to error, arbitrariness and even authoritarianism. We must be aware of this, be on guard and not despise people with more experience who slap us so that we see how wrong we are walking.

Dicho lo que está dicho, ¿qué falta? La formación, que, en realidad, para que concluya con éxito, debería haber recibido antes los beneficios de una educación adecuada familiar, escolar y en la adolescencia, que, todos lo sabemos, en tiempos actuales no es nada sencillo. Pero debemos tratar de que ninguna seducción fácil, provocativa,  nos desvíe del camino.

Having said what has been said, what is missing? The training, which, in reality, for it to be completed successfully, should have previously received the benefits of an appropriate family, school and adolescent education, which, we all know, in current times is not easy at all. But we must try not to let any easy, provocative seduction deviate us from the path.

¿Y luego? Bueno, luego está la libertad.

And then? Well, then there is freedom.

La prensa debe ser libre. No hay periodismo posible sin esa certeza. Hablo de una libertad responsable, sujeta al mandato constitucional y a las complementarias leyes pero consciente de que hay límites que no pueden traspasarse y que están, también, correctamente delimitados.

The press must be free. There is no journalism possible without that certainty. I speak of a responsible freedom, subject to the constitutional mandate and to the complementary laws, but aware that there are limits that cannot be crossed and that they are also correctly defined.

Y aquí ingresa otro actor: el sistema judicial, establecido en países como el nuestro al modo de un poder independiente creado para que el equilibrio democrático no se perturbe.

And here another actor enters: the judicial system, established in countries like ours as an independent power created so that the democratic balance is not disturbed.

Para los magistrados igualmente es esencial la buena formación. Sólo esgrimiré una razón: las leyes y las normas de los códigos no se aplican; primero se interpretan. Y, siendo la interpretación un acto subjetivo, vaya que es importante la sólida, sabia formación de los responsables. Lamentablemente, en un proceso que viene de años y no apareció ahora de la nada, esa formación es objetivamente desprolija, insuficiente y termina sentando en magnos sillones donde se juega no sólo la libertad de prensa, sino los derechos del ciudadano y el derecho social, que también existe, a personas sin la capacidad necesaria. Nadie debe ofenderse por esta afirmación, porque, al ser probable, es una verdad objetiva. En todo caso, sí aclaro que no pretendo generalizar; más bien, señalar que la mayoría de nuevos jueces y fiscales no aparecen en la escena pública bien formados. ¡Por favor! Las contradicciones internas brotan como margaritas en el campo y, para agravar más la situación, les cayó encima el Nuevo Código del Proceso Penal que es, y me hago cargo de esta opinión, es un verdadero mamarracho.

For magistrates, good training is also essential. I will only give one reason: the laws and regulations of the codes are not applied; are first interpreted. And, since interpretation is a subjective act, the solid, wise training of those responsible is important. Unfortunately, in a process that has been going on for years and has not appeared out of nowhere now, this formation is objectively sloppy, insufficient and ends up sitting in great armchairs where not only freedom of the press is at stake, but also citizen’s rights and social rights, that also exists, to people without the necessary capacity. Nobody should be offended by this statement, because, being probable, it is an objective truth.
In any case, I do clarify that I do not intend to generalize; rather, point out that most new judges and prosecutors do not appear on the public scene well-trained. Please! The internal contradictions sprout like daisies in the field and, to further aggravate the situation, the New Code of Criminal Procedure fell on them, which is, and I take responsibility for this opinion, it is a real mess.

¿Cómo no sería fundamental la muy buena formación de los magistrados, si del Parlamento suelen salir leyes, y modificaciones legales, verdaderamente confusas, mal redactadas, inextricables?

How could the very good training of magistrates not be essential, if laws and legal modifications usually come out of Parliament, truly confusing, poorly drafted, inextricable?

Cierro: libertad de prensa como garantía de democracia, dentro de claros límites constitucionales, legales y normativos. Actitud de coherencia entre los magistrados, para garantizar este derecho como los de víctimas y victimarios.

I close: freedom of the press as a guarantee of democracy, within clear constitutional, legal and regulatory limits. Attitude of coherence among the magistrates, to guarantee this right as well as those of victims and perpetrators.

Los periodistas, en general, sabemos que siempre será necesario no olvidar lo bueno aprendido y, por tanto, la formación hacia el futuro.

Journalists, in general, know that it will always be necessary not to forget what has been learned and, therefore, training for the future.

¿Los magistrados son conscientes de que tienen por delante un desafío similar, y que con la prepotencia y la subjetividad individualista de la interpretación de sus herramientas no van a ningún sitio bueno para la sociedad?

Are the magistrates aware that they have a similar challenge ahead, and that with the arrogance and individualistic subjectivity of the interpretation of their tools they are not going anywhere good for society?

Un comentario en “EL PENSADOR: LIBERTAD Y FORMACIÓN

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