
El III Festival de la Guitarra Flamenca de Madrid del 21 al 26 de este mes de abril está dedicado a la vida y obra del histórico guitarrista sevillano Manuel Serrapí Sánchez, Niño Ricardo. (1904 – 1972)
Como ya es tradicional desde la primera edición del festival dedicada al pamplonés Agustín Castellón Campos, Sabicas y la segunda al madrileño Don Ramón Montoya, las galas van precedidas de una mesa redonda y dos conferencias para dar a conocer y poner en su enorme valor al artista al que va dedicado el festival, en este casi Niño Ricardo.
Tengo que decir en reconocimiento al director Antonio Benamargo que el concepto de la dedicatoria a maestros históricos de la guitarra que crearon escuela de las que bebieron guitarristas posteriores y actuales es novedoso y sumamente didáctico. Las conferencias magistrales van seguidas de un concierto en el que los guitarristas tocan composiciones de los maestros. Esto da sentido a cada propuesta del festival, con información amena y música y estilos que siguen presentes en los guitarristas de hoy.
En la mesa redonda del 21 de abril, además del moderador el periodista Pedro Calvo, participaron los escritores Norberto Torres, y Gamboa. Y lo mejor, los guitarristas Alejandro Hurtado y el discípulo del Niño Ricardo, Humberto Wilkes, El Payo Humberto, un neerlandés tan flamenco como el que más, quién contó anécdotas vividas con el maestro que llenaron el evento con el humor personalísimo del guitarrista sevillano. Por su parte Alejandro Hurtado dejó una muestra magistral de sus conocimientos de la guitarra y de los guitarristas históricos. Como habitual colofón un concierto de guitarra por sevillanos trianeros de alto voltaje: Joselito Acedo acompañado por su padre José Acedo, primo del maestro Rafael Riqueni. Joselito, el vanguardista de la familia nos dejó muestra de sus característicos picaos marca de la casa. Piezas del Niño Ricardo, la danza árabe, la rumba, la soleá, las alegrías y un final por farruca, con nombre y apellidos.

Las conferencias de los días 22 y 23 a cargo de Norberto Torres, un erudito de la historia de la guitarra flamenca, nos dejó un conocimiento puntual y magistral de quién fue el Niño Ricardo tanto en sus aspectos artístico como personal. El Niño Ricardo se reencarnó en la Sala Negra de los Teatros del Canal de la mano de su exposición. El 23 fue J.M. Gamboa quién añadió a su exposición verbal, que puso humor con los piques entre Sabicas y el Niño Ricardo, la originalidad de los toques y diferencia entre falsetas de Don Ramón Montoya y el Niño Ricardo, que él interpreto con su guitarra. En total, en los tres días de conferencias hemos aprendido todo lo que había que aprender de este guitarrista sevillano que en la postguerra nuestra fue acompañante de Juanito Valderrama, y compositor nada menos que de “El emigrante”; de Antonio Molina y de una jovencísima Lola Flores, para quién compuso “El Lerele” y de quién se dice –esto lo añado yo- que fue algo más que acompañante y compositor de La Faraona.

El concierto del día 22 nos dejó emoción y conocimiento por parte del joven compositor y ya maestro de la guitarra Alejandro Hurtado, alicantino de San Vicente de Raspeig. Deleitó con reconocidas piezas del maestro Ricardo, contando su historia y porqué antes de cada toque. Además de un virtuoso es un estudioso de la historia de la guitarra como en su última por ahora producción discográfica, “El primer llanto” en la que explora las formas musicales tradicionales del siglo XIX y los palos flamencos desde una perspectiva conciliadora. Le veo como próximo futuro autor de una historia de la guitarra, cuando sus compromisos musicales le dejen un hueco.
El concierto tras la conferencia del 23 de abril estuvo a cargo de un sevillano de raíz y pura cepa, hippy y rockero, Rafael Rodríguez El Cabeza, un casi septuagenario con espíritu treintañero, con eso se dice casi todo. Con trece años fue discípulo de Andrés Vázquez, guitarrista de la escuela del Niño Ricardo Le acompañó a la percusión su hija Isa Rodríguez y ambos nos rompieron el alma con su zambra, sus guajiras y sus bulerías.

Doy fe de que estos conciertos que han puesto colofón a las conferencias han sido el alma ricardiana de este fantástico Festival.
El 23 de abril, desde la Sala Negra nos trasladamos a la Sala Verde para asistir a la primera gala del festival, protagonizada por el guitarrista malagueño Francisco Vinuesa, que fue discípulo de Pedro Blanco y de Gerardo Núñez. Vinuesa es uno de los guitarristas y compositores más respetados de la escena flamenca contemporánea, consolidado en los últimos años como creador de bandas sonoras para espectáculos de gran formato. Es Premio Max del Público (2020) como parte del equipo del espectáculo ¡VIVA! de Manuel Liñán; y Premio a la Mejor Composición Original en el Festival de Jerez 2024 por el espectáculo Alter Ego, de Alfonso Losa y Patricia Guerrero.
Empezó su concierto interpretando la gran canción de Juanito Valderrama, «El Emigrante», con música compuesta por el Niño Ricardo. La canción que logró burlar la censura franquista porque no se dieron cuenta de que estaba dedicada a los emigrantes del exilio durante y después de la guerra civil para salvar sus vidas, no a migrantes trabajadores. Siempre en clave ricardiana siguió por tientos, alegrías, tangos. El protagonismo se lo robó el bailaor y coreógrafo madrileño Alfonso Losa que devoró la escena con su baile siempre espectacular. Y el virtuosismo del cante de Ismael de la Rosa El Bola, sevillano de La Pañoleta, pero de familia gitana trianera.

Los tres artistas construyeron un espectáculo que fue aplaudido por bulerías por el respetable, algo que no es habitual en Madrid. Mi aplauso también al diseño de iluminación, siempre protagonista en cualquier espectáculo de cante, toque y baile que se precie. Un auténtico hit, lo de esta tarde – noche en los Teatros del Canal.

Hasta ahora la calidad de primerísimo nivel. Y aún quedan las galas desde hoy viernes hasta el domingo que finalizará el festival, con artistas de la talla y categoría de Manolo Franco, Ángeles Toledano y Javier Barón el viernes; Chicuelo, Mayte Martín y Juan Tomás de la Molía el sábado, y el domingo como broche de oro a este III Festival de la Guitarra Flamenca de la Comunidad de Madrid, José Antonio Rodríguez, Carmen Linares y Marco Flores.
¡Casi ná!
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