EL ABANÍCO: SU LENGUAJE Y SUS SEÑAS

Edgar Awad V.
Columnista

En exclusividad para La Agencia Mundial de Prensa, tomado desde el libro Consuelito de mi autoría, hoy quiero compartir del Capítulo VIII.

En aquellos tiempos del romanticismo delicado y muy pulcro lo más común era el uso de señales en un lenguaje especial y de moda en esa época que era el lenguaje de guiños y otro atesorado de Europa el lenguaje de los abanicos aristocrático y silencioso.

La terminología que estudia el lenguaje del abanico y el significado de sus movimientos se la conoce como campiología. El lenguaje del abanico fue utilizado por las mujeres para comunicarse de una forma gestual, evitando cualquier tipo de comunicación verbal. Como en muchos otros casos, la tradición oral ha sido la que ha mantenido este ‘lenguaje’. Pero también, ha dado lugar a diversas ‘versiones’ a la hora de interpretar y dar significado a ciertos gestos.

El abanico: su lenguaje y sus señas

A continuación veamos algunas de las señas…

1. Abanicarse rápidamente. Te amo con intensidad.

2. Abanicarse lentamente. Abanicarse de forma pausada, significa soy una señora casada y me eres indiferente. También si se abre y cierra muy despacio se le atribuye este mismo significado.

3. Cerrar despacio. Cerrar de esta forma el abanico significa “Sí”. Si se abre y cierra rápidamente el abanico significa, “Cuidado, estoy comprometida”.

4. Cerrar rápido. Cerrar el abanico de forma rápida y airada significa “No”.

5. Caer el abanico. Dejar caer el abanico significa: te pertenezco.

6. Levantar los cabellos. Si levanta los cabellos o mueve el flequillo con el abanico significa que piensa en ti, que no te olvida.

7. Contar varillas. Si cuenta las varillas del abanico o pasa los dedos por ellas quiere decir que quiere hablar con nosotros.

8. Cubrirse del sol. Significa que eres feo, que no le gustas.

9. Apoyarlo sobre la mejilla. Si se apoya el abanico sobre la mejilla derecha significa “Si”. Si lo hacer sobre la mejilla izquierda significa “No”.

10. Prestar el abanico. Si presta el abanico a su acompañante, significa “malos presagios”. Si se lo da a su madre, quiere decir “te despido, se acabó”.

11. Dar un golpe. Un golpe o unos golpecitos con el abanico sobre un objeto, significa impaciencia.

12. Sujetar con las dos manos. Si sujeta el abanico abierto con las dos manos, significa “es mejor que me olvides”.

14. Cubrirse los ojos. Con el abanico abierto, significa “te quiero”. Si se cubre el rostro puede significar “cuidado, nos vigilan”.

15. Pasarlo por los ojos. Si se pasa el abanico por los ojos significa, “lo siento”. Si cierra el abanico tocándose los ojos quiere decir, “cuándo te puedo ver”.

16. Abrir el abanico y mostrarlo. Significa, “Puedes esperarme”.

17. Cubrirse la cara. Cubrirse la cara con el abanico abierto, a la altura de la frente, significa: “sígueme cuando me vaya”.

18. A medio abrir. Apoyar el abanico a medio abrir sobre los labios quiere decir “puedes besarme”.

19. Apoyar los labios. Si apoya los labios sobre el abanico o sus padrones, significa desconfianza, “no me fío”.

20. Pasarlo por la mejilla. Significa, “estoy casada”.

21. Deslizarlo sobre los ojos. Significa: “vete, por favor”.

22. Mano izquierda. Llevarlo en la mano izquierda quiere decir: “deseo conocerte”. Mover el abanico con la mano izquierda significa: “nos observan”.

23. Mano derecha. Llevar el abanico o moverlo con la mano derecha, significa: “amo a otro”.

24. Pasarlo de una mano a otra. Significa, “estás flirteando con otra” o “eres un atrevido”.

25. Girarlo con la mano derecha. Significa: “no me gustas”.

26. Tocar la palma de la mano. Quiere decir: “estoy pensando si te quiero”.

27. Sobre el corazón. Apoyar el abanico abierto sobre el corazón o el pecho, quiere decir: “te amo” o “sufro por tu amor”.

28. Darse en la mano izquierda. Darse un golpe con el abanico cerrado en la mano izquierda significa “ámame”.

29. Mirar los dibujos. Mirar los dibujos del abanico, quiere decir: “me gustas mucho”.

30. Bajarlo a la altura del pecho. Significa: “podemos ser amigos”. También dejarlo colgado, quiere decir “seremos amigos”.

31. Cerrarlo sobre la mano izquierda. Quiere decir: “me casaré contigo”.

32. Saldré. Ponerse en el balcón con el abanico abierto o salir al balcón abanicándose. También entrar en el salón abanicándose.

33. No saldré. Dejarse el abanico cerrado en el balcón, salir al balcón con el abanico cerrado, o entrar en el salón con el abanico cerrado.

34. Arrojar el abanico. Quiere decir: “te odio” o “adiós, se acabó”.

35. Presentarlo cerrado. Significa: “¿me quieres?”.

36. Sobre la oreja. La izquierda. “Déjame en paz no quiero saber nada de ti”. La derecha, “no reveles nuestro secreto”.

37. Contar o abrir cierto número de varillas. Indica la hora para quedar en una cita, en función del número de varillas abiertas o “tocadas”.

El lenguaje de los abanicos fue utilizado en los siglos XVIII y XIX, jugó un importante papel en las relaciones humanas de aquella época, y más concretamente en el flirteo entre las mujeres y los hombres, donde estas expresaban sus deseos y sentimientos por medio de este precioso complemento.

La época de máximo esplendor fue durante los reinados de Luis XIV y Luis XV, en donde eran complemento indispensable en el vestuario de una dama. Se utilizaban materiales de auténtico lujo, como piedras preciosas, tafetán de Florencia (las telas italianas eran consideradas las más lujosas del mundo), oro y metales preciosos.

A continuación algunos ejemplos del lenguaje de los abanicos…

  • Así mismo las damas con velo en misa o desde su balcón usando su abanico para acariciar su mejilla. Esto podría significar: ¡Te amo!
  • Cuando por ejemplo se tapaba la cara con el abanico abierto y solo dejaba asomar sus ojos por encima, quería decir, “Ten cuidado, nos espían”.
  • Cuando la mujer desplazaba el abanico abierto dejando aparecer su rostro con mirada seductora, quería de decir “¡Me gusta mucho!
  • Cuando con el abanico cerrado se golpeaba la zona del corazón quería decir, “¡Te amo, y sufro!
  • Cuando con el abanico cerrado se tocaba la frente quería decir ¡Me acuerdo de ti!
  • Cuando cerraba el abanico de un golpe con cara de enojo, quería decir, ¡Estoy celosa!
  • Pasarlo por la mejilla. Significaba, “Soy casada”.
  • Contar o abrir cierto número de varillas era la hora para quedar en una cita, en función del número de varillas abiertas o “tocadas”.
  • Cerrarlo sobre la mano izquierda. Quiere decir: “Me casaré contigo”.

Sin lugar a dudas: ¡Que bellos tiempos con el romanticismo delicado y silencioso de nuestros abuelos…!

“No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos, los vicios los que los vuelven malos”

San Agustín.

Edgar Awad

Desde la primaveral Colombia

2021

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .