THE THINKER: IMITATE OUR ANCESTORS
Por Antonio Pippo
Hoy domingo son las elecciones por acá. No me extenderé por ahora con demasiados detalles, que ya he dejado caer en notas anteriores. Sólo diré que todo indica que se irá a una segunda vuelta por vienen las cosas parejas. O sea, a esta hora que escribo y envío a los amigos la columna, muy presente está un gran signo de interrogación.
Today, Sunday, are the elections here. I will not go into too many details for now, which I have already dropped in previous notes. I will only say that everything indicates that it will go to a second round because things are even. In other words, at this time when I write and send the column to friends, a big question mark is very present.
Pero, siguiendo una ruta que inicié hace tiempo, me ha dado por hacer una consideración que abarque a todos los partidos y candidatos.
But, following a route that I started a long time ago, I have decided to make a consideration that covers all parties and candidates.
La educación, durante las últimas décadas, no ha logrado formar cada día mejor a una parte de la sociedad a la que interesa militar políticamente, ambicionar algún cargo público y tener cierta porción de poder. Al revés. Observando el comportamiento de los políticos durante esas últimas décadas, y en particular de quienes aspiran hoy a integrar el gobierno, uno llega a la triste conclusión que el retraso y las calidades intelectuales, morales y filosóficas han descendido al piso.
Education, during the last decades, has not managed to train better every day a part of society that is interested in being politically active, aspiring to some public office and having a certain portion of power. The other way around. Observing the behavior of politicians during these last decades, and particularly of those who today aspire to join the government, one reaches the sad conclusion that the backwardness and the intellectual, moral and philosophical qualities have descended to the ground.
Por tanto, como la educación no pudo y ahora sólo es pensable para el futuro, recomiendo a todos, sean quienes sean los que ganen, inspirarse en el comportamiento de nuestros ancestros animales más cercanos, los chimpancés.
Therefore, since education could not and is now only thinkable for the future, I recommend everyone, whoever wins, to be inspired by the behavior of our closest animal ancestors, chimpanzees.
Ya me he referido a la experiencia que los etólogos holandeses han hecho con estos animales en el zoológico de Ahrens. Sencillamente, parafrasearé a uno de ellos, Frans de Waal:
I have already referred to the experience that Dutch ethologists have done with these animals in the Ahrens zoo. I will simply paraphrase one of them, Frans de Waal:
“Los políticos arman mucho ruido cuando hablan de sus ilusiones y promesas, pero se guardan de revelar sus aspiraciones personales. Sin embargo, los chimpancés muestran sus impulsos básicos de forma bastante patente, aunque su interés por el poder no sea mayor que el de los humanos. Simplemente es más obvio. Al comparar a los humanos con los chimpancés puede considerarse ofensivo, o incluso peor, ya que al hacerlo los motivos humanos se vuelven más animales. Sin embargo, la política entre los chimpancés no es mala o sucia, sino que es la que da coherencia, e incluso una estructura democrática, a la vida de comunidad. Todos los individuos intentan conseguir algún grado de relevancia social, y luchan por ella pero sólo hasta que consiguen un “equilibrio provisional”. Las relaciones cambian hasta alcanzar un punto en que “congelan” en rangos fijos, más o menos estables. Al contemplar cómo se produce esta formalización en las reconciliaciones de esta especie, nos damos cuenta de que la jerarquía es un factor de cohesión que pone límites a la competencia y el conflicto. El equilibrio del poder se pone a prueba todos los días y, si es demasiado débil, se sustituye por otro. Por consiguiente, la política de los chimpancés es constructiva y los seres humanos deberían sentirse honrados de recibir el apelativo de “animales políticos”.
“Politicians make a lot of noise when they talk about their dreams and promises, but they are careful not to reveal their personal aspirations. However, chimpanzees show their basic drives quite clearly, although their interest in power is no greater than that of humans. It’s just more obvious. Comparing humans to chimpanzees can be considered offensive, or even worse, since doing so makes human motives more animalistic. However, politics among chimpanzees is not bad or dirty, but rather it is what gives coherence, and even a democratic structure, to community life. All individuals try to achieve some degree of social relevance, and fight for it but only until they achieve a “provisional equilibrium.” Relationships change until they reach a point where they “freeze” in fixed, more or less stable ranges. By contemplating how this formalization occurs in reconciliations of this type, we realize that hierarchy is a cohesive factor that sets limits on competition and conflict. The balance of power is tested every day and if it is too weak, it is replaced by another. Therefore, chimpanzee politics is constructive, and humans should feel honored to be called “political animals.”
Señores de la política nacional: no les vendría mal invertir unas horas de su tiempo leyendo “La política de los chimpancés” de Frans de Waal.
Gentlemen of national politics: it would not hurt you to invest a few hours of your time reading “The Politics of Chimpanzees” by Frans de Waal.
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