LA AVENTURA DEL TANGO: EL PESCANTE
“..La subió al coche, le dijo que no se asustara, volvió a unir los labios a los de ella y después, aconsejándole que subiera la ventanilla para que no entrara el aire frío, subió al pescante. -¡Un momento, mi amor! -gritó la joven. -¿Qué sucede? –gritó mi tío desde el pescante. –Quiero hablarle, sólo una palabra. Sólo una, querido mío. -¿Bajo? – preguntó mi tío. La dama no respondió, pero volvió a sonreír. ¡Qué sonrisa, caballeros! Convirtió al otro en nada. Mi tío bajó del pescante en un santiamén”. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: EL PESCANTE
