RELATOS REALES: La complejidad de un hombre

REAL STORIES: The complexity of a man Por Antonio Pippo Solemos mencionar nombres, en una reseña breve, y de algún modo, por la síntesis, quedan inmortales en un busto breve. We usually mention names, in a brief review, and somehow, … Continúa leyendo RELATOS REALES: La complejidad de un hombre

La aventura del tango: Entre Maurice y Bergman

Por Antonio Pippo A fines del siglo XIX San Fernando, en la provincia de Buenos Aires, era un villorrio antesala al Delta. Hoy es una moderna prolongación de Buenos Aires que no pierde ocasión, en los aniversarios que lo recuerdan, … Continúa leyendo La aventura del tango: Entre Maurice y Bergman

EL PENSADOR: UNA EDUCACIÓN INTEGRAL

THE THINKER: A COMPREHENSIVE EDUCATION Por Antonio Pippo De todos los intercambios que se vienen realizando entre el gobierno que llega y el que se va, según parece en buenos términos para definir la transición política, el que más me … Continúa leyendo EL PENSADOR: UNA EDUCACIÓN INTEGRAL

RELATOS REALES: LA CONSTRUCCION DE UN CARACTER

REAL STORIES: THE CONSTRUCTION OF A CHARACTER Por Antonio Pippo Obviamente, el carácter de la cultura de las últimas generaciones ha cambiado. Sin embargo, conserva características muy peculiares de lo ocurrido durante casi un siglo anterior, donde se colocó la … Continúa leyendo RELATOS REALES: LA CONSTRUCCION DE UN CARACTER

La aventura del tango: Cantor de tres nombres

¿Quiénes supieron de su pasión por el fútbol y que, como jugaba mal, arbitraba partidos del club del entonces Ministerio de Hacienda de Uruguay? ¿Alguien se enteró de que fue un excelso cocinero, especializado en panqueques, que estuvo a punto … Continúa leyendo La aventura del tango: Cantor de tres nombres

EL PENSADOR: Cada vez peor

THE THINKER: Getting worse Por Antonio Pippo Redundando, volveré a confesar que me he ido enamorando, para construir estas columnas sobre la realidad nacional, de definir muy brevemente cuál es el problema y desarrollar la opinión con una metáfora-no siempre … Continúa leyendo EL PENSADOR: Cada vez peor