LA AVENTURA DEL TANGO: La otra forma de hacerlo

Hoy es habitual que se defina, sobre todo entre entendidos, a una serie de grabaciones de un disco como un “álbum conceptual”. Se trata de varias composiciones vinculadas a un tema común y se admite que puedan ser instrumentales o … Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: La otra forma de hacerlo

LA AVENTURA DEL TANGO: DISCÉPOLO SIEMPRE EN LA MIRA

Los entendidos no dudan: es el tango mejor logrado de Enrique Santos Discépolo. Ha escrito Manuel Adet que es uno de los temas musicalmente más complejos y más difíciles de cantar. No obstante, Confesión fue estrenado con clamorosa repercusión el … Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: DISCÉPOLO SIEMPRE EN LA MIRA

EL PENSADOR: Algo hay que hacer..

Por Antonio Pippo Con el ardiente problema, al borde de la explosión, de nuestros vecinos argentinos, convertidos en uno de los ejemplos negativos más dramáticos y trágicos que se pueden vivir, es un deber urgente de la política uruguaya encarar … Continúa leyendo EL PENSADOR: Algo hay que hacer..

RELATOS IMAGINADOS: La vida breve

IMAGINED STORIES: The Brief Life Por Antonio Pippo –Y ahí están, ya salvajes emociones,/ rugen coros de líricos leones…/ cuando allá, en los remansos de lo inerte,/ como surgiendo de una pesadilla,/ ¡grazna un ganso alejado de la orilla/ la … Continúa leyendo RELATOS IMAGINADOS: La vida breve

LA AVENTURA DEL TANGO: Un personaje único

Indescifrable, el destino. Escribió más de mil letras de tangos y canciones populares, destacándose no sólo por su poesía sino por su interés inusual, surgido de influencias ácratas que vivió al final de su niñez, en la problemática social. Fue … Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: Un personaje único

EL PENSADOR: ¿Nos quedamos de brazos cruzados?

Por Antonio Pippo Con el ardiente problema, al borde de la explosión, de nuestros vecinos argentinos, convertidos en uno de los ejemplos negativos más dramáticos y trágicos que se pueden vivir, es un deber urgente de la política uruguaya encarar … Continúa leyendo EL PENSADOR: ¿Nos quedamos de brazos cruzados?