TRUE STORIES: From Fulfillment to Tragedy
Por Antonio Pippo
Toda su generación coincidió en el elogio.
His entire generation concurred in their praise.
Martínez Estrada dijo que “era el poeta de Buenos Aires y el de nuestros campos y pueblos”, señalándolo como “el primer autor que en nuestro medio focaliza en el centro de su obra, sin preocuparse del mundo literario que lo circunda”.
Martínez Estrada said that he “was the poet of Buenos Aires and of our countryside and towns,” noting him as “the first author in our country to focus on the core of his work, without worrying about the literary world around him.”
Mario Benedetti, quien lo trató en Buenos Aires entre 1938 y 1941, lo definió como su maestro, aun sin crear una amistad, porque “su obra fue reveladora” para la poesía que buscaba, elogiando su forma clara y sencilla de escribir.
Martínez Estrada said that he “was the poet of Buenos Aires and of our countryside and towns,” noting him as “the first author in our country to focus on the core of his work, without worrying about the literary world around him.”
Leopoldo Lugones lo admiró por la amplitud y sencillez de los temas que abarcó.
Leopoldo Lugones admired him for the breadth and simplicity of the themes he covered.
Jorge Luis Borges destacó la insistente búsqueda de la palabra adecuada en cada frase, pensando el tiempo que fuese y mirando alrededor. En su opinión, Buenos Aires fue “vista para siempre” en algunos de sus versos: –Ocre y abierto en huellas, el camino/ separa opacamente los sembrados…/ Lejos, la margarita de un molino.
Jorge Luis Borges highlighted his persistent search for the right word in every sentence, considering the time frame and observing his surroundings. In his opinion, Buenos Aires was “seen forever” in some of his verses: -Ochre and open in tracks, the road/ opaquely separates the sown fields…/ Far away, the daisy of a windmill.
Baldomero Fernández Moreno nació en la capital argentina en noviembre de 1886 y falleció el la misma en julio de 1950. Fue al primer hijo de los españoles Baldomero Fernández, comerciante, y Amelia Moreno, personas cultas que trataron de conducirlo a un título universitario. Fue un esfuerzo de resultado a medias: llegó a ser médico rural, miembro de número de la Academia Argentina de Letras y Director del Hospital Español de Buenos Aires.
Baldomero Fernández Moreno was born in the Argentine capital in November 1886 and died there in July 1950. He was the first child of Baldomero Fernández, a merchant, and Amelia Moreno, both Spanish citizens who tried to guide him toward a university degree. Their efforts yielded only partial success: he became a rural doctor, a full member of the Argentine Academy of Letters, and Director of the Spanish Hospital of Buenos Aires.
Pero desde niño, Baldomero amó el acto de leer y, de inmediato, crear sus propios textos. A medida que crecía y mejoraban sus primeros trabajos, halló en la poesía una felicidad interna que exteriorizaba con benevolencia a los demás, describiendo con simpleza, claridad y precisión los barrios de su ciudad, los lugares que fue frecuentando, los amigos que se sumaron estimulándolo e incluso, expresó unos sentimientos compasivos acerca de aquellos a los que veía sufrir la vida y no disfrutarla.
But from childhood, Baldomero loved reading and, immediately afterward, creating his own texts. As he grew and his early work improved, he found in poetry an inner happiness that he generously shared with others, describing with simplicity, clarity, and precision the neighborhoods of his city, the places he frequented, the friends who joined him and encouraged him, and even expressing compassion for those he saw suffering through life instead of enjoying it.
En 1906 se radicó en Chascomús, ejerciendo la medicina. Allí conoció a un visitante pasajero, el poeta Belisario Roldán, quien lo alentó a escribir poesías y le consiguió espacio en “Caras y Caretas”, la mítica revista argentina. Empero, sus textos no fueron publicados. Su respuesta fue mudarse, primero a Catriló, en la provincia, y poco más tarde a Buenos Aires. Allí provocó el impulso que necesitaba y todo cambió en su vida: en 1915 logró publicar su primer libro, Las iniciales del misal, dedicado a Rubén Darío, y un año después otros dos: Intermedio provinciano y Ciudad. En enero de 1919 se casó con Dalmira del Carmen López, y en noviembre siguiente nació su primer hijo, César, que le inspiraría el poema El hijo.
In 1906, he settled in Chascomús, practicing medicine. There he met a passing visitor, the poet Belisario Roldán, who encouraged him to write poetry and secured him space in “Caras y Caretas,” the legendary Argentine magazine. However, his poems were not published. His response was to move, first to Catriló, in the province, and shortly afterward to Buenos Aires. There, he found the impetus he needed, and everything changed in his life: in 1915, he managed to publish his first book, Las iniciales del misal (The Initials of the Missal), dedicated to Rubén Darío, and a year later, two more: Intermedio provinciano (Provincial Interlude) and Ciudad (City). In January 1919, he married Dalmira del Carmen López, and the following November, his first son, César, was born, who would inspire his poem El hijo (The Son).
Pero, como a tantos, sino a todos, la tragedia estaba esperándolo para cambiar el rumbo emocional de su vida.
But, like so many, if not all, tragedy was waiting for him to change the emotional course of his life.
Había llegado al punto que sus versos fueran cuidados y sencillos, que exhibían un especial cuidado del valor de la palabra -que aplaudía Borges- con una lírica permanentemente emotiva. No hacía distinciones intrascendentes y siempre consideró que podía ser poesía tanto una mata de hierba como una vereda en la ciudad, el campo, un molino o las vísceras del cuerpo humano. Ya había publicado, entre otros libros: Por el amor y por ella, Versos de Negrita (apodo de su mujer), Canto de amor, de luz y de agua, Aldea Española, Sonetos, Romances, Tres poemas de amor, San José de Flores, Setenta balcones y ninguna flor (su más famoso poema) y el último, La mariposa y la viga.
He had reached the point where his verses were both careful and simple, exhibiting a special respect for the value of words—which Borges applauded—with a consistently moving lyricism. He made no trivial distinctions and always considered that poetry could be found in a clump of grass, a sidewalk in the city or the countryside, a mill, or the viscera of the human body. Among other books, he had already published: For Love and for Her, Verses of Negrita (his wife’s nickname), Song of Love, Light, and Water, Spanish Village, Sonnets, Ballads, Three Love Poems, San José de Flores, Seventy Balconies and No Flower (his most famous poem), and his last, The Butterfly and the Beam.
A los 38 años, tras veinte años de profesión, algo lo indujo a retirarse y buscar y reanimar el mundo existencial de la poesía. , Sin embargo, poco después moriría Dalmira, su hija de apenas un año. Las sombras se cernieron sobre su espíritu y fue empujado un paso hacia la depresión; todo se agravó porque un año después falleció su tercer hijo, Ariel, a causas de la difteria. El matrimonio se sostuvo en la tristeza y trató de encarar la vida con sublime resignación. Tuvo dos hijos más, Manrique y Clara y en mayo de 1945 nació su primera nieta, Marcela, primogénita de César, que le inspiraría Libro de Marcela en 1946.
At 38, after twenty years in the profession, something led him to retire and seek out and revive the existential world of poetry. However, shortly afterward, his daughter Dalmira, barely a year old, died. Shadows descended upon his spirit, pushing him toward depression; everything worsened when, a year later, his third child, Ariel, died of diphtheria. The couple endured their grief and tried to face life with sublime resignation. He had two more children, Manrique and Clara, and in May 1945, his first granddaughter, Marcela, César’s firstborn, was born, inspiring his book, Libro de Marcela, in 1946.
Pero Baldomero Fernández Moreno ya no era el mismo. La depresión lo doblegó, apagó su escritura y debió buscar ayuda: estuvo cuatro años en terapia psiquiátrica, sin mayores resultados. En 1949 tuvo su primer ataque cerebro vascular que lo puso al borde del final. La familia fue un gran apoyo, pero No pudo sacarlo del estado depresivo y falleció el 7 de junio de 1950. Fue sepultado en Chascomús.
But Baldomero Fernández Moreno was no longer the same. Depression overwhelmed him, extinguished his writing, and he had to seek help: he spent four years in psychiatric therapy, without much success. In 1949, he suffered his first stroke, which brought him to the brink of death. His family was a great support, but they couldn’t pull him out of his depressive state, and he died on June 7, 1950. He was buried in Chascomús.
Llevan su nombre una calle de Buenos Aires, una de las estaciones del ferrocarril Urquiza, la Escuela de Comercio 4, la Escuela Primera 39 de Moreno, la 32 de Chivilicoy y el Jardín 911 de 9 de Julio.
A street in Buenos Aires, one of the stations on the Urquiza railway line, Commercial School No. 4, Primary School No. 39 in Moreno, Primary School No. 32 in Chivilcoy, and Kindergarten No. 911 in 9 de Julio bear his name.
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