A media voz: El respeto en tiempos de pantalla

Half-Voiced: Respect in the Time of Screens Hace unos años, el respeto era un valor que se aprendía en casa, se practicaba en la escuela y se defendía en la calle. Era la línea invisible que marcaba el límite entre … Continúa leyendo A media voz: El respeto en tiempos de pantalla

A media voz – el peso de lo no dicho

In a low voice – the weight of the unspoken LINA MAR GARCIA, Periodista, Escritora, EditorialistaCOLUMNISTA Hay silencios que pesan más que las palabras. Se acomodan en el pecho como piedras suaves, redondeadas por el roce del tiempo. No hacen … Continúa leyendo A media voz – el peso de lo no dicho

LA AVENTURA DEL TANGO: El Persistente

He escrito repetidamente que durante el período que abarca entre aproximadamente 1955 y mediados de la década de 1960, el tango clásico sufrió para mantenerse, más allá de los sonoros, variados y revolucionarios aportes de Astor Piazzolla, y pareció acercarse … Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: El Persistente

Deja que te cuente un cuento: Alicia y su gran tesoro

Let me tell you a story: Alice and Her Great Treasure En el centro del bosque mágico, donde los árboles son muy frondosos, muy cerca del valle de los girasoles, un día caminaba curiosa una bella conejita, que brincaba feliz … Continúa leyendo Deja que te cuente un cuento: Alicia y su gran tesoro

COLOMBIA: A media voz – recuerdos que susurran

COLOMBIA: In a Low Voice – Memories That Whisper Cuando la memoria  y el pasado se asoma en los pliegues del presente. When memory and the past peek out in the folds of the present. Las calles del centro, húmedas … Continúa leyendo COLOMBIA: A media voz – recuerdos que susurran

EL PENSADOR: ¡NO SE MIRAN AL ESPEJO, NI SE ESCUCHAN!

Por Antonio Pippo El fin de semana me zambullí en lo que a diario vomitan, esperpénticamente, las redes sociales. Hallé lo previsible: algunas reflexiones inteligentes, pocas, junto a una sarta interminable de conmovedoras estupideces. Me llamó la atención en particular … Continúa leyendo EL PENSADOR: ¡NO SE MIRAN AL ESPEJO, NI SE ESCUCHAN!