El Flamenco en los tiempos del virus Corona (IV)

Teresa Fernandez H.

Hace tres días tuvimos noticia por comunicado del Presidente del Gobierno de España, Don Pedro Sánchez Pérez-Castejón, entre otras muchas cosas, de la reapertura de teatros, auditorios, salas de conciertos, etc., en distintas fases que abarcan hasta mediados de junio. Mitad de aforo en la última fase, si se cumplen las expectativas de control de la pandemia, parece ser que según comportamientos en distintas zonas de España.

Eso afecta a nuestros festivales de verano, ya que el festival de primavera, Flamenco Madrid, patrocinado por el Ayuntamiento, sino hay cambio de opinión por su parte, está aplazado al próximo noviembre o cancelado, eso ya se sabrá. Y el Festival de la Guitarra de Córdoba, que debía celebrarse en julio, está cancelado como ya decíamos la semana pasada.

Los responsables de los festivales de verano, Festival Internacional del Cante de las Minas de la Unión, Festival Flamenco on Fire de Pamplona, Fiesta de la Bulería de Jerez de la Frontera, los tres en agosto y la Bienal de Sevilla del 4 de septiembre al 4 de octubre, siguen en el limbo. Porque ¿qué tienen que ver agosto y septiembre con lo establecido hasta dos meses antes, mediados de junio? ¿Tienen algo que ver, la región de Murcia, con la de Navarra, la de Cádiz o la de Sevilla? Como es de suponer, los responsables de estos cuatro eventos no tienen aún una respuesta, no saben si en situación óptima de comportamiento del virus seguirán en agosto y septiembre con el 50% de aforo permitido en la última fase de desconfinamiento, que como decimos abarca solo hasta mediados de junio. En fin, Dios proveerá.

Teatros del Canal.

Esta semana tenemos una buenísima noticia de los Teatros del Canal. Las salas Roja y Verde reabren al público a partir del 13 de mayo. Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid están dedicados en un 90% a la danza, con compañías de todas las nacionalidades y de todos los estilos.  El 10% a obras de teatro.

Pues bien, en la www.teatroscanal.com/ se puede ver la programación completa desde el 13 de mayo hasta mediados de junio, con propuestas realmente interesantes para todos los gustos y edades, ¡incluso un grupo de baile de jóvenes de dieciséis años! Se pueden comprar entradas, solo una por persona, para respetar la distancia social establecida por el gobierno. En mayo solo un tercio del aforo total de las salas. Esto lo pueden soportar los teatros con patrocinio oficial, pero para los privados es insostenible.

En lo que nos concierne, en esta reapertura inicial se incluyen dos espectáculos de Flamenco, ambos ya bastante rodados en otros foros nacionales e internacionales, pero nuevos en Madrid. Lorca y la pasión. Un mar de sueños, con un elenco dirigido por la cantaora Marina Heredia. Se trata de un espectáculo seleccionado para participar como candidato a los XXII Premios Max de las Artes  Escénicas. Cante, música, baile e interpretación en cuatro escenas, con danza y coreografía de Eva Yerbabuena; la guitarra y composición musical de José Quevedo El Bolita y el cineasta José Sánchez Montes en la realización. La dirección escénica es de Rosario Pardo.

De nuevo Lorca redivivo, a través de su visión femenina del mundo. Una visión compleja y profunda de mujeres de las que siempre estuvo rodeado. Mujeres inteligentes, sabias, madres, rurales, independientes o reprimidas, todas ellas forman parte de su universo vital y literario.

Estará en escena en la Sala Roja los días 22 a 24 de mayo. El elenco que veremos no será el que se muestra en el video, una versión muy especial que se realizó en los jardines del Generalife de Granada en 2019.

Israel Galván. El Amor Brujo

Nos congratulamos de que Israel Galván siga siendo artista residente de los Teatros del Canal bajo la dirección de Blanca Li. Los días 29 a 31 de mayo, por fin se verá en Madrid su penúltima producción escénica, El Amor Brujo. Gitanería en un acto y dos cuadros que ya reseñamos con ocasión del pasado Festival Flamenco de Nîmes el pasado enero.

XXX Festival Flamenco de Nîmes: «El Amor Brujo» según Israel Galván

Teresa Fernandez Herrera

Alguien le preguntó hace algún tiempo a Israel Galván que porqué no coreografiaba El Amor Brujo de Manuel de Falla. Y él respondió, “estoy más cerca de Stravinsky que de Falla”. En aquel momento estaba lejos de suponer que haría una versión de El Amor Brujo basándose en un espectro familiar. Y también ya ha recreado a Stravinsky, nada menos que La consagración de la primavera, que  tuvo su estreno absoluto en el Théâtre de Vidy de Lausanne, el pasado 11 de noviembre 2019. La semana pasada estuvo en París, en el Théâtre de la Ville y a mediados de mayo se representará en este mismo Teatro de Nîmes Bernadette Lafont. ¡Aún no hay fecha para su estreno en España!

En El Amor Brujo, Israel Galván impersona al fantasma de su tía Eduarda de los Reyes, que él no conoció, porque ella murió a la edad de cinco años. Un fantasma de alguien que murió sin haber vivido, a veces protestón y enfadado porque hubiera querido vivir, otras juguetón como una niña pequeña y siempre un espíritu burlón como lo es el propio Israel Galván, quién desde hace tiempo convierte sus trabajos en exploraciones de sí mismo, trabajos experimentales donde se espera que el público forme parte de la experiencia.

En  este primer cuadro, no queda ni rastro de un hombre. Es la pequeña y espectral tía Eduarda la que sin moverse de una silla llena la escena. Un fantasma puede hacer lo que quiera y éste ha decidido no dejar de moverse, expresar todo, que es mucho, sin levantarse de una silla. El fantasma está muy bien apoyado por la música de Falla sonando en el clavicordio de Alejandro Rojas Marcos y el cante de David Lagos.

Nadie más en escena. Un espectro no se mueve entre multitudes, se aparece en espacios íntimos y en noches especiales. El cante muy, muy contenido de David Lagos, a veces en susurros, da fe de esta intimidad, de esta paranormalidad de la situación,

Israel Galván ha creado una obra esencialmente teatral, que respira genialidad por dondequiera que se mire. Cada movimiento representa una indagación de todo lo que haría el fantasma de una chiquilla que habría querido vivir. Cuando se estira, se encoge y se retuerce en la silla, cuando juega con juguetes  que tira al suelo y vuelve a recoger, cuando se crispa y se relaja, cuando se queda rígida al final del cante del fuego fatuo, porque sabe que es un fuego fatuo, sabe que está muerta. Pero también es una niña juguetona que se arrastra por el suelo, se tumba, se levanta y sigue jugando. Siempre en movimiento, con esa danza concebida como mimo teatral. Israel se está  demostrando a sí mismo cómo se puede realizar una danza llevada al límite en el reducido espacio de una silla. Todo es al mismo tiempo lógico e ilógico, siempre genial.

Y para dar fe de que todo lo que sucede en escena es espectral, aparece súbitamente esa espiral blanca (en Jerez roja)  en movimiento, que se alza retorciéndose como una columna salomónica, antes de que la niña haga mutis por el foro, tras haber derramado por el suelo un cubo de la tierra que la cubrió, caminando insegura, cojeando.

El Amor Brujo está concebida como un doble reto: para él mismo, sobre todo para él mismo y por supuesto para el público, que en su mayoría se queda en la superficialidad del movimiento, sin penetrar en un significado que permanece en la sombra. La noche bruja, noche de aparición de seres a quienes les quedó mucho por decir en este mundo y que regresan para  decirlo. ¿De quién fue la idea de traer a nuestra dimensión a Eduarda de los Reyes, de Israel Galván o de Pedro G. Romero, director de sus obras desde hace años? 

Segunda parte. ¿O no?

Hasta ahora El Amor Brujo de Israel Galván ha sido una obra de un acto con un solo cuadro de 45 minutos de duración. Pero por primera vez en este XXX Festival de Nîmes,  ha habido una sorpresiva segunda parte, o un avance de un nuevo proyecto, o simplemente un relleno para alargar la representación. Sea lo que sea, esta primicia, ni encaja en lo que hemos visto anteriormente, ni añade nada, porque no hay nada que añadir. Tras el reto de la genial niña fantasmagórica, se tiene la sensación intensa de que esto estaría muy bien en otro sitio, pero no aquí.

Esta segunda parte tiene otras músicas, otros palos, otro toque instrumental además del clavicordio, otro cante, otro baile, otro vestuario, otro concepto, otra luz, otro sonido. Nadie va a cuestionar a estas alturas el baile de Israel Galván, nadie va a dudar de su capacidad de transmitir. Es un Maestro. Pero no deja de causar perplejidad, no sé si porque esa es precisamente la intención de Israel y Pedro o si es la pura subjetividad que sigue a vivir la experiencia de un espectro. Está muy bien musicalizado, cantado y bailado, pero sigue sin ser necesario aquí.

Para añadir perplejidad Israel Galván responde a mi pregunta ¿quién eres en esta segunda parte? de forma escueta: Soy Israel de los Reyes. De los Reyes, el apellido materno. Ahora soy yo quien quiere crear un reto para todos aquellos que quieran admitirlo. Las opciones de respuesta son muchas.

Hay una perplejidad más. De nuevo, al final, vuelve a aparecer la espiral de fuego blanco. ¿De qué fantasma estamos hablando? La tía Eduarda se retiró de escena hace mucho tiempo. ¿De otro o de este Israel de los Reyes?

Israel recorre la escena bailando, creando inquietudes o relajadamente, vestido de negro, a los sones de toques y cantes. Pelo engominado corto, pegado al cráneo, muy estilo años 20 del XX. Con una mímica gestual que recuerda a alguien. ¿A quién? ¿Está otra vez impersonando a alguien?

En todo caso es un segundo cuadro de calmada naturalidad y belleza donde quizá siga indagando en otros yoes, en todo caso muy galvánico.

Y si es pura subjetividad mía, ¿no es lo que busca Israel Galván en su público?

Agradecimiento especial a Sandy Korzekwa por las fotografías.

26 de January, 2020, 20:33 0 compartidos 0 favoritos

La música de Manuel de Falla se pone al servicio de Israel Galván que impersona al espectro de una niña de cinco años, el de su tía Eduarda, fallecida a esa edad. Nunca la conoció, la niña Eduarda debía estar más que olvidada, pero algo debió de inspirarle a pasar treinta y cinco minutos representando casi todo el tiempo sentado en una silla o en el suelo a un espectro que tan pronto juega, como se irrita,  porque se sabe muerta y se desespera por ello. ¿Qué mejor música para acompañarle que las danzas de El Amor Brujo, incluidos algunos sones de la Danza del Terror?

Ballet Nacional de España .

En semanas anteriores  hemos venido informando de las actividades on line del BNE, siempre con referencia a la pandemia que en buena parte podría haberse evitado, solo con empezar con las medidas que se pusieron en marcha el 14 de marzo, un mes antes, o al menos dos semanas antes, como han hecho en los países con menor tasa de contagios y fallecimientos por millón de habitantes. Curiosamente, siete de esos países están liderados por mujeres. La casualidad no existe.

Esta semana, con motivo del Día Internacional de la Danza, celebrado el pasado miércoles 29 de abril, el BNE y la Compañía Nacional de la Danza, conjuntamente, han enviado este maravilloso video que recomendamos vean de principio a fin. Que gocen de la belleza y sabiduría corporal de unos cuerpos gloriosos de artistas de los que hemos hablado aquí muchas veces, pero también que escuchen atentamente cada una de sus palabras.

  Teatros del Canal Cuarta Sala.

Estamos en el Año de Galdós y la Cuarta Sala no podía sustraerse a programar eventos relacionados con el famoso escritor. No es flamenco, pero hoy es 2 de mayo, que para Madrid tiene una significación muy especial, porque el 2 de mayo de 1808, el pueblo de Madrid empezó de forma dramática la lucha contra la Grande Armée de Napoleón Bonaparte, Emperador de Francia.

Hoy 2 de mayo, la actriz Luisa Martín, bajo la dirección de Carlos Pérez de la Fuente, interpreta en la Cuarta Sala 1908. Centenario del 2 de mayo. Al pueblo de Madrid de Benito Pérez Galdós.

Para celebrar el centenario de uno de nuestros mejores novelistas, la Cuarta Sala ha retomado toda la programación dedicada al escritor con motivo del centenario de su muerte, toda una serie de actividades reunidas bajo el lema Galdós vive, vive Galdós.

Como siempre en las cuentas de facebook, twitter e Instagram de los teatros con las etiquetas #SinSalirDeCasa, #ElCanalEnCasa y #LaCuartaSalaDelCanal.

Paco Paredes.

La semana pasada nos dedicamos a dar noticias sobre el futuro de los festivales flamencos aún en vigor y no tuvimos espacio para los activistas del flamenco en estos tiempos pandémicos.

Hoy regresamos con las tres últimas letras de nuestro trovero favorito, Paco Paredes, de La Unión, (Murcia) cantadas por excelentes artistas que siguen sumándose a su proyecto. Cuando esto acabe, que acabará, te recomiendo Paco, que edites el video- libro Flamenco y Poesía solidarios. Yo, ya estoy apuntada.

Empezamos por la letra número 45 de ©Paco Paredes,  interpretada al cante y a la  guitarra  por Antonio El Turry. Son esencias de Cantes Mineros y Cartagenera Grande contra el Covid-19.

Antonio El Turri es compositor y auto productor de su música.  Recomendamos su disco de debut Sentir que sueño y su Misa Flamenca. Grandes artistas para las letras de Paco Paredes.

Seguimos nada menos que con Argentina que canta la letra número 46 con un fandango de Huelva al estilo de María la Conejera. Argentina es de Huelva, la tierra por excelencia del fandango, es una cantaora de larga trayectoria desde su infancia, rica en premios y en conciertos por esos mundos de Dios. Y voz flamenca de vanguardia, lista para emocionar.

Aquí debajo ponemos la letra número 47 contra el Covid-19 que canta hoy 2 de mayo por tonás   Alejandro Villaescusa que además de excelente cantaor es profesor de flamenco en el Conservatorio de Música de Cartagena.

…Seguimos la semana que viene.


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