La aventura del tango: CANTOR DE TERCIOPELO

Muchos podrían decir, sin temor a equivocarse, que está en su mejor momento, añejado como los buenos vinos: la voz clara, diáfana, la dicción perfecta, la fineza de estilo y ese alejamiento del histrionismo barato que no necesita para alcanzar la emotividad: -¿La verdad? Lo que más me importa es llegar a la piel de la gente. Por eso siempre seguí a Goyeneche, mi padrino artístico. Continúa leyendo La aventura del tango: CANTOR DE TERCIOPELO