EL PENSADOR: Disuasión «falta sin aviso»

por Antonio Pippo Quiero aclarar que esta columna, salvo algunas ligeras modificaciones, ya la publiqué el año pasado. Si la reitero es a pedido de algunos lectores fieles que me lo han pedido. Mis disculpas a quienes la recuerdan y … Continúa leyendo EL PENSADOR: Disuasión «falta sin aviso»

LA AVENTURA DEL TANGO: Buscándose

Hermann Hesse escribió esto: –Cegado por la cruda luz del estío, vi emerger del fondo de este verde y frondoso rincón un objeto oscuro y menudo, silencioso como una sombra viviente. No era un ave, sino una mariposa (…) Aleteó … Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: Buscándose

RELATOS IMAGINADOS: La vida que se va..

IMAGINED STORIES: The life that goes by.. Por Antonio Pippo Al levantar la vista, el hombre viejo ve la calle gris que debería ponerse negra con la noche, pero la llovizna, mezclada con las luces amarillentas, ligeramente balanceadas por el … Continúa leyendo RELATOS IMAGINADOS: La vida que se va..

La aventura del tango: Los que llegaron de afuera

Nadie discute acerca del origen híbrido y confuso pero incuestionablemente rioplatense del tango. Tampoco que en algunos otros sitios, fuera de esa capitalidad compartida por Montevideo y Buenos Aires que otorgó la UNESCO, se hayan compuesto “tangos” buscando una semejanza … Continúa leyendo La aventura del tango: Los que llegaron de afuera

La aventura del tango: Lidiando con las letras

–Mirá pibe –dijo Gardel mirando al joven fijamente-, yo te voy a grabar este tema en España, adonde viajo ahora. Consideralo un favor. Si te vas a dedicar al tango, no me hagas esta clase de letras… Son para muchachos … Continúa leyendo La aventura del tango: Lidiando con las letras

La aventura del tango: No era uno, sino dos

-¡Bravo, bravo…! ¡Así se canta una canción con sentimiento…! ¡Bravo! Carlos Gardel, parado sobre su butaca, aplaudía entusiasmado la versión que su amigo Ignacio Corsini, a quien admiraba, había hecho de Caminito en el sainete “Facha tosca”, en un teatro … Continúa leyendo La aventura del tango: No era uno, sino dos