EL PENSADOR: A FUEGO LENTO, EN LA PARRILLA

Por Antonio Pippo El fin de semana me zambullí en lo que a diario vomitan, esperpénticamente, las redes sociales. Hallé lo previsible: algunas reflexiones inteligentes, pocas, junto a una sarta interminable de conmovedoras estupideces. Me llamó la atención en particular … Continúa leyendo EL PENSADOR: A FUEGO LENTO, EN LA PARRILLA

RELATOS REALES: Un recuerdo perdido

TRUE STORIES: A Lost Memory Por Antonio Pippo Estaba mirando la televisión, medio adormilado, cuando apareció un aviso. No lo recuerdo totalmente, pero sí una frase que me quedó grabada: Pocas cosas te harán mejor que, al pasar los años, … Continúa leyendo RELATOS REALES: Un recuerdo perdido

LA AVENTURA DEL TANGO: Ah, Discépolo

Hay un tema, en la azarosa y extensa historia del tango, que busca un objetivo inalcanzable –quizás, quién sabe-: Cambalache, de Enrique Santos Discépolo (Buenos Aires, 27 de marzo de 1901 – 23 de diciembre de 1951), compuesto en 1934. … Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: Ah, Discépolo

EL PENSADOR: ¿Están buscando este acuerdo?

Por Antonio Pippo Confieso que cuando creía que mi capacidad de asombro se había agotado, ha ocurrido un hecho que ha probado mi equivocación. O sea, he vuelto a asombrarme. Qué otra cosa decir frente al monumental acto de hipocresía … Continúa leyendo EL PENSADOR: ¿Están buscando este acuerdo?

RELATOS REALES: Todo se detiene, todo sigue

TRUE STORIES: Everything stops, everything continues Por Antonio Pippo Cuando llegó a la casa vio la ambulancia, unas vecinas le abrieron paso murmurando condolencias, haciendo la señal de la cruz, moviendo la cabeza para impostar su fácil emoción siempre tan … Continúa leyendo RELATOS REALES: Todo se detiene, todo sigue

LA AVENTURA DEL TANGO: El evolucionista olvidado

–Dos hechos me empujaron a un escenario. Llegó a Mercedes un catalán, Magín Pujado, y abrió el café “Sarmiento”; un sobrino suyo sabía música y me dio las primeras partituras: La morocha, El choclo y El porteñito. Y vino un … Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: El evolucionista olvidado