LA AVENTURA DEL TANGO: El Último Milonguero

De chico vendió diarios, estudió bandoneón unos meses y en la adolescente se fue a trabajar a pozos petrolíferos de la Patagonia. Pero –misterios de la vida- llevó el baile en la sangre desde que tuvo uso de razón. A los diecisiete años bailaba frenéticamente el rock, que fue su locura juvenil hasta que una noche, ya en Buenos Aires, se entusiasmó en el local Unidos de Pompeya al ver bailar tango a un reo del barrio, al que llamaban Tim y que usaba alpargatas, danzando con gran rapidez. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: El Último Milonguero

LA AVENTURA DEL TANGO: MOROCHA, OJOS CELESTES

Tenía cuatro años. Una mañana, la madre, muy católica, la llevó a misa. En un momento, al iniciarse un canto litúrgico, la niña, con nítida voz, entonó: -¡Pato, te peinás a la gomina…!, hasta que su madre le tapó la boca con la mano. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: MOROCHA, OJOS CELESTES

La aventura del tango:LA MUJER EN LAS SOMBRAS

Mucho se ha hablado, escrito y discutido acerca de la influencia que sobre Enrique Santos Discépolo –su obra, sus sentimientos, sus conductas y su final- tuvo la mujer que lo acompañó en la principal parte de su vida. Continúa leyendo La aventura del tango:LA MUJER EN LAS SOMBRAS

La aventura del tango: EL TITO DEL CAFÉ

Primera estrofa de “Un boliche”, tango que hizo famoso a Tito Cabano Bello, letrista, compositor, cantor, actor y escenógrafo nacido en Montevideo el 4 de abril de 1918 y muerto en la misma ciudad el 22 de abril de 1988. Continúa leyendo La aventura del tango: EL TITO DEL CAFÉ

La aventura del tango: LA TROUPE ATENIENSE

La Troupe Ateniense fue un hito de la cultura popular. Continúa leyendo La aventura del tango: LA TROUPE ATENIENSE

LA AVENTURA DEL TANGO: «A MEDIA LUZ»

“Corrientes, tres cuatro ocho,/ segundo piso, ascensor…/ No hay porteros ni vecinos;/ adentro, cocktail y amor…”. El autor de “A media luz” – tango que ha recorrido el mundo con una difusión comparable a “La cumparsita”, El choclo” y “Adiós, muchachos”- era imaginativo: inventó la dirección, el piso y hasta detalles de ese lugarcito de amor, al que, en otra estrofa –“Juncal, doce veinticuatro,/ telefoneá sin temor…”- le inventa un “hermano” para cumplir idénticos fines. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: «A MEDIA LUZ»