LA AVENTURA DEL TANGO: LA VIDA EN UN CHARQUITO

Estoy mirando mi vida/ en el cristal de un charquito,/ y pasan, mientras medito,/ los años perdidos,/ los sueños marchitos…”. Primera estrofa de Homero Manzi para su tango De barro, sencilla y conmovedora síntesis del hombre sin retorno frente al destino final. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: LA VIDA EN UN CHARQUITO

LA AVENTURA DEL TANGO: EL OTRO DISCÉPOLO

-No hay nada más teatral, mas divino, más hermoso, más complejo, más pintoresco, más serio y más cómico que la vida misma. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: EL OTRO DISCÉPOLO

LA AVENTURA DEL TANGO: EL SONIDO CELESTIAL

-Yo debuté con Piazzolla, y al rato me echó. Ensayábamos el tango Si se salva el pibe, cantando Jorge Sobral. Cuando viene el solo del chelo, por los nervios, me apuré. Astor me dijo: ‘¿Adónde va tan apurado, viejo?’ Y le contesté en broma: -‘A ver si se salva el pibe…’. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: EL SONIDO CELESTIAL

LA AVENTURA DEL TANGO: DEL BUCEO AL MUNDO

Luis di Matteo vive en Montevideo, en el Buceo, pero toca en Europa. Hace treinta años que sale de gira por Alemania, Finlandia, Rusia, Francia y otros países. En su trabajo conviven la música clásica, el tango, el candombe y la milonga. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: DEL BUCEO AL MUNDO

LA AVENTURA DEL TANGO: EL PESCANTE

“..La subió al coche, le dijo que no se asustara, volvió a unir los labios a los de ella y después, aconsejándole que subiera la ventanilla para que no entrara el aire frío, subió al pescante. -¡Un momento, mi amor! -gritó la joven. -¿Qué sucede? –gritó mi tío desde el pescante. –Quiero hablarle, sólo una palabra. Sólo una, querido mío. -¿Bajo? – preguntó mi tío. La dama no respondió, pero volvió a sonreír. ¡Qué sonrisa, caballeros! Convirtió al otro en nada. Mi tío bajó del pescante en un santiamén”. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: EL PESCANTE

LA AVENTURA DEL TANGO: EL QUE ABRIÓ LA PUERTA

-Eras delgado y ágil, de rostro pálido. Vestías casi siempre de traje oscuro, con saco de solapas pequeñas. Y lucías en el pecho, debajo de tu mentón lampiño, el moño negro y volador que enlutaba tu bohemia romántica. De tu frente limpia arrancaba un jopo caprichoso, castaño y elegante. Venías del barrio. Del fondo del barro, allá por Almagro. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: EL QUE ABRIÓ LA PUERTA