LA AVENTURA DEL TANGO: CARLITOS Y EL TANGO

Charles Chaplin  no sólo bailó tango en varias de sus películas, sino que fue un apasionado de esa música tan lejana de su ámbito de vida y de sus escenarios. Una prueba de ello, apenas una, fue la amistad que cultivó con Julio De Caro y, sobre todo, con Carlos Gardel. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: CARLITOS Y EL TANGO

LA AVENTURA DEL TANGO: ENTONCES TODO CAMBIÓ

El tango –su aún discutido nacimiento, su evolución a lo largo de más de dos siglos, sus personajes, sus peripecias míticas y reales- sigue alimentando historias que, en algún momento, parecieron difumarse en la bruma del olvido, cerradas al alimento de nuevas visiones, bloqueadas al esfuerzo de hurgar en ellas. Pero fue en algún momento y nunca cerraron del todo su puerta. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: ENTONCES TODO CAMBIÓ

LA AVENTURA DEL TANGO: A LA VANGUARDIA

Dos hechos me empujaron a un escenario. Llegó a Mercedes un catalán, Magín Pujado, y abrió el café “Sarmiento”; un sobrino suyo sabía música y me dio las primeras partituras: La morocha, El choclo y El porteñito. Y vino un transformista, Lopetti, que necesitaba un pianista barato y me contrató. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: A LA VANGUARDIA

LA AVENTURA DEL TANGO: PUGLIESE Y EL GENERAL

Hay recuerdos que sobreviven, desobedientes, y petrifican la historia. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: PUGLIESE Y EL GENERAL

LA AVENTURA DEL TANGO: Un Dandy de Moñita

Ese fue “el momento”. Un tema de honestidad intelectual. Yo era poeta de nacimiento, mi madre era poetisa, conoció a los grandes, pero hasta ahí no acertaba. Empecé imitando a Verlaine, a Darío, una parafernalia; no encontraba una poesía que me perteneciera. Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: Un Dandy de Moñita

LA AVENTURA DEL TANGO: Ese Café Inmortal

Escribió Baldomero Fernández Moreno en un recordado poema: -¡Cuántas veces,/ oh padre, habrás venido/ de tus graves negocios fatigado,/ a fumar un habano perfumado/ y a jugar al tresillo consabido! Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: Ese Café Inmortal