Esta noche m’emborracho yo… pá no llorar

Tonight I’m getting drunk… so I don’t cry. Ayer tuve un día raro.  No sabía por qué tema decidirme para esta querida columna de Culturas del Mundo.  Tengo ahí varios temas aparcados de mi estancia en Almería, la Al-Miriyya fundacional. … Continúa leyendo Esta noche m’emborracho yo… pá no llorar

LA AVENTURA DEL TANGO: Lluvia, Viento, Frío y..

Una llovizna calaba los huesos. Alrededor del mediodía los termómetros marcaban 2º bajo cero, pero pasadas las tres de la tarde esa llovizna se convirtió en nieve y la temperatura descendió a 3,5º bajo cero. Era Buenos Aires, el sábado … Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: Lluvia, Viento, Frío y..

LA AVENTURA DEL TANGO: Dos mamis y un lío eterno

Sí, claro. El título tiene algo de metafórico. Y también intenta explicar la persistente, casi loca insistencia de muchos investigadores e historiadores por descubrir la verdad de una circunstancia fundacional para el tango. Quizás pague la pena sobrevolar otra vez … Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: Dos mamis y un lío eterno

La aventura del tango: Demasiadas candidatas

Héctor Pedro Blomberg llevó su secreto a la tumba. Real o imaginaria la protagonista, él jamás corrió el manto de dudas que por años sacudió a las gentes del Río de la Plata por saber quién había sido la mujer … Continúa leyendo La aventura del tango: Demasiadas candidatas

LA AVENTURA DEL TANGO: El hombre tragedia

Discepolín –apodo que Homero Manzi inmortalizó en un tango memorable- fue sin duda el temperamento más dramático que iluminó el tango en su historia. Una teoría que comparto dice que ese dramatismo vital se alimentó, sobre todo, de una vivencia … Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: El hombre tragedia

LA AVENTURA DEL TANGO: Siempre hay influencias

Hay un poema donde figura este tramo: –El día que me quieras tendrá más luz en junio./ La noche que me quieras será de plenilunio,/ con notas de Beethoven vibrando en cada rayo/ sus inefables cosas/ y habrá juntas más … Continúa leyendo LA AVENTURA DEL TANGO: Siempre hay influencias