EL PENSADOR: Con la cabeza, no, los pies en el barro.

Por Antonio Pippo Se me dio por pensar que la mayoría de los integrantes del Plenario del Frente Amplio –esa entelequia indefinible, a veces fervorosa, a veces divertida, un poco rocambolesca y que suele coquetear con el absurdo- tiene un … Continúa leyendo EL PENSADOR: Con la cabeza, no, los pies en el barro.

La aventura del tango: El largo camino del Baile

–Una corrida elegante,/ tras la vuelta una sentada/ y un ocho compadrón./ Así, lleno de emoción,/ yo lucí en mil fandangos,/ porque así se baila el tango de alma,/ de alma y de corazón… Ya con el público presto a … Continúa leyendo La aventura del tango: El largo camino del Baile

EL PENSADOR: ¿QUE HAY DETRÁS DE ESTA VIOLENCIA?

Por Antonio Pippo ¡Por fin apareció algo en el horizonte de nuestra cotidianeidad que nos pone a la altura de los países más avanzados! La interrupción de un partido oficial de nuestro fútbol, supuestamente planificado para su seguridad. Los incidentes, … Continúa leyendo EL PENSADOR: ¿QUE HAY DETRÁS DE ESTA VIOLENCIA?

La aventura del tango: ¿Angelitos o Diablitos?

Corriendo 2017, el histórico “Café de los Angelitos”, de avenida Rivadavia y Rincón, en Buenos Aires, reconstruido diez años antes, luego de su demolición en 1993, se vio envuelto en una investigación por lavado de dinero de la que, por … Continúa leyendo La aventura del tango: ¿Angelitos o Diablitos?

La aventura del tango: Tangos del tranvía

La historia suele dar jaque mate a ciertas frases que, aunque en general amigables con la verdad, dejan sitio para que les propinen zancadillas. Por ejemplo: “El tango, en cada aparición, refleja su época”. Y me permito partir de una … Continúa leyendo La aventura del tango: Tangos del tranvía

La aventura del tango: Le belle epoque

-Me extraña que sus amigos más antiguos le digan “El gordo”. Usted es… ¿cómo decirlo?… normal. -¡Ja, ja! Sí, ahora sí. Pero a comienzos de mi adolescencia yo era flaquito y ya trabajaba mucho. Y por insistencia de dos tías … Continúa leyendo La aventura del tango: Le belle epoque