La aventura del tango: EL CLARINETISTA PRÓCER
Lo llamaban “El Gordo Mamadera”, apodo poco estimulante, si los hay: era entrado en carnes, alto, de aspecto bonachón y risa fácil. Tuvo una vida corta, llevada a veces con cierto atropello, pero de inusual intensidad. A decir verdad, una … Continúa leyendo La aventura del tango: EL CLARINETISTA PRÓCER
