EL PIRINCHO MARAGATO

-¡Parece un pirincho! –gritó la partera, sorprendida por el pelo del niño que nacía, que la hizo imaginar a ese pájaro encrestado, así llamado, tan común en el Río de la Plata. Continúa leyendo EL PIRINCHO MARAGATO

Y TODO CAMBIÓ

Cuando el adolescente Julio De Caro fue echado de su hogar por su padre, don José, por haber aceptado sin su autorización tocar el violín con Arolas, sólo sus hermanos sabían que un año antes, quinceañero apenas, había debutado nada menos que con la orquesta de Roberto Firpo: fue su gran comienzo, a hombros de la barra de amigos del barrio. Continúa leyendo Y TODO CAMBIÓ

DE LA MANO DEL LUNFARDO

-Mientras la catriela esparaba al otario, su chomita metía los garfios de sotana y afanaba una música a la gurda. Continúa leyendo DE LA MANO DEL LUNFARDO