La aventura del tango: Homero Expósito

-Cuando hablo de cosas pasadas no lo hago con nostalgia ni con melancolía, porque pienso que no soy más que un transmisor de la idea, del espectáculo, de la crónica de lo que ha sucedido. No soy más que un … Continúa leyendo La aventura del tango: Homero Expósito

La aventura del tango: José María Contursi    

Entre otras imágenes, el llamado “mayor poeta sentimental del tango” describió: “Cuántos, cuántos años han pasado,/ grises mis cabellos y mi vida,/ loco, casi muerto, destrozado,/ con mi espíritu amarrado/ a nuestra juventud…” (“Cristal”). Ese hombre fue, por circunstancias de … Continúa leyendo La aventura del tango: José María Contursi    

La aventura del tango: El Tango y el Cine

Al vínculo del tango y el cine lo habitan anécdotas curiosas, correcciones al pasar los años y hechos que, aún hoy, para muchos, representan una revelación. El cine, no sólo el que tomó como su argumento al tango, se divide … Continúa leyendo La aventura del tango: El Tango y el Cine

La aventura del tango: A puro Pulmón

Ya su puesta en escena, sea donde fuere, es una conmoción. Vestidos, peinados y calzados de modo distinto pero bien “a la que criaste”, su poderosa, a veces excesiva sonoridad, fuertemente influida por Osvaldo Pugliese y, en particular, el bandoneonista … Continúa leyendo La aventura del tango: A puro Pulmón

La aventura del tango: Un violinista desde París

-Fuimos muy amigos y fue un gran músico. Lo ayudaban su inteligencia y su gran espiritualidad. Yo lo quise mucho. Trabajamos juntos y su padre, que era muy amigo de mi familia, solía venir a buscarme y decirme: ‘Osvaldo, vos … Continúa leyendo La aventura del tango: Un violinista desde París

La aventura del tango: ¡QUÉ HISTORIA LA DEL BOYERO!

Alejandro Dolina encabezó su cuento Refutación del regreso, que integra el libro Crónicas del Ángel Gris, con una frase que luego usó, muchas veces, en sus celebradas charlas radiales, a veces teatrales: “Quien diga que no hay querencia, que le … Continúa leyendo La aventura del tango: ¡QUÉ HISTORIA LA DEL BOYERO!