EL PENSADOR: Estamos a la Parrilla

Por Antonio Pippo El fin de semana me zambullí en lo que a diario vomitan, esperpénticamente, las redes sociales. Hallé lo previsible: algunas reflexiones inteligentes, pocas, junto a una sarta interminable de conmovedoras estupideces. Me llamó la atención en particular … Continúa leyendo EL PENSADOR: Estamos a la Parrilla

EL PENSADOR: ¡HAY QUE DEBATIR EN SERIO!

Por Antonio Pippo Difícil hallar en tiempos políticos tan agitados un consenso de tal consistencia: son necesarios los debates para conocer mejor personalidades y propuestas. Lo dice la mayoría de las personas inteligentes, se reclama en las redes sociales y, … Continúa leyendo EL PENSADOR: ¡HAY QUE DEBATIR EN SERIO!

EL PENSADOR: ¿Llegaron los salvadores?

por Antonio Pippo Amigo lector, créame que me conmueve comunicarle mi convicción de que, otra vez, ha nacido una esperanza para la vida futura inmediata. ¡Sí! Como en tantas circunstancias desesperadas, penosas, vergonzantes incluso, volvió a pasar y tenemos algo … Continúa leyendo EL PENSADOR: ¿Llegaron los salvadores?

EL PENSADOR: El pionero olvidado

Por Antonio Pippo A veces, de puro cansancio nomás, siento la necesidad de volcar estas reflexiones a asuntos más gratos que la política y la economía emergente. Es el caso de esta semana, que quiero destinar a recuperar la memoria … Continúa leyendo EL PENSADOR: El pionero olvidado

EL PENSADOR: Leer, comprender, pensar..

Por Antonio Pippo Hubo un intelectual de renombre que dejó escrito un dramático destino para el planeta –El día que no haya libros, no habrá humanidad. No pretendo, ni por asomo, intentar un debate acerca de semejante pronunciamiento que, por … Continúa leyendo EL PENSADOR: Leer, comprender, pensar..

EL PENSADOR: El peligro de caminar

Por Antonio Pippo Por estos días no me siento demasiado interesado en caminar, aunque -porque sé que mi salud requiere mayor movilidad- persisto todos los mediodías en la que llamo “la vuelta del perro”, compras diversas, pagos, trámites, etcétera, así … Continúa leyendo EL PENSADOR: El peligro de caminar